La evaluación del Trastorno del Espectro Autista requiere instrumentos específicos y profesionales acreditados para aplicarlos. Cuento con certificación en ADOS-2 (Escala de Observación para el Diagnóstico del Autismo) y ADI-R (Entrevista para el Diagnóstico del Autismo Revisada), considerados el estándar de referencia internacional para el diagnóstico de TEA.
Familias con sospecha de autismo en su hijo o hija, personas adultas que buscan un diagnóstico tardío, y casos derivados desde pediatría, neurología o el ámbito educativo que necesitan una evaluación especializada con instrumentos acreditados.
Entrevista estructurada con madres, padres o cuidadores que recoge la historia del desarrollo desde los primeros meses: comunicación, interacción social y patrones de conducta. Es extensa y puede ocupar más de una sesión.
Sesión de observación directa con la persona evaluada, mediante actividades graduadas según su edad y nivel de lenguaje. Permite observar de forma sistemática la comunicación social y los comportamientos restringidos.
Según el caso se añade valoración del nivel cognitivo, del lenguaje y de la conducta adaptativa, para obtener un perfil completo y no solo una etiqueta diagnóstica.
Informe con los resultados de cada instrumento, la conclusión diagnóstica según criterios DSM-5, y recomendaciones concretas de intervención y de apoyos educativos. Se entrega en una sesión donde se explica todo con calma.