La evaluación psicológica permite comprender qué está ocurriendo, ponerle nombre y orientar las decisiones que vienen después. Integra la entrevista clínica, la observación y pruebas con respaldo científico.
Quienes necesitan un diagnóstico claro, un informe para un centro educativo o laboral, una segunda opinión, o simplemente entender mejor su funcionamiento psicológico.
Una primera sesión extensa para recoger tu historia personal, familiar y clínica, y precisar el motivo de consulta.
Se selecciona una batería adaptada a tu caso, con instrumentos validados y baremados. Puede requerir más de una sesión.
Se corrigen las pruebas y se integran los resultados con la información de la entrevista, contrastando hipótesis diagnósticas.
Una sesión para explicarte los hallazgos en lenguaje claro, con un informe escrito y recomendaciones concretas.